
Nadie vio la resurrección. No hubo testigos oculares. No estuvieron los medios pendientes, pasando la noche con sus cámaras, micrófonos y drones para tener la chiva. Era algo esperado por algunos, mejo:r algunas. Pero incierto para todos, como los preparativos que se tienen en los alrededores del Nevado del Ruiz en estos días.
La Resurrección sucedió y nadie supo cómo fue. Las mujeres, siempre las más madrugadoras, las más creyentes, las más pendientes, las más curiosas, solo encontraron un sepulcro vacío, un sudario y unas sábanas dobladas. Luego vinieron las apariciones, hoy la primera. Que como todas las apariciones, sí son verdaderas, tienen un mensaje y una tarea:
“¡Corran!, ¡corran!, ¡no tengan miedo! Vayan a a avisar a mis hermanos, sus hermanos. Díganles que estoy vivo, que la muerte no pudo conmigo porque soy la vida, adviértanles que las autoridades están desesperadas inventando cuentos, para tergiversar todo.
Pero es verdad: ¡no me besen los pies! ¡Párense y nos damos un abrazo! Y corran con el anuncio, que aunque no sea creído por todos, para los que crean será fuente de vida nueva. ¡Vida nueva como la mía!
Nada para ellas y para ellos, los que creyeron, fue igual desde entonces. Convencidos por el Espíritu del Señor que los fue inundando poco a poco y les fue quitando el miedo, fueron saliendo de la clandestinidad, de las catacumbas donde se reunían por el miedo, de esas falsas seguridades que producen los escondites y las excusas, y gritaron entonces a los cuatro vientos, contradiciendo normas y amenazas: ¡Es verdad, Resucitó el que ustedes mataron! ¡Y Dios lo ha constituido Juez y Señor!.
Ese testimonio, ese cambio, ese vencer el miedo y correr más allá y más allá, hacia lo inédito, hacia lo aún no escrito, hacia lo posible y casi lo imposible, es la prueba mayor y quizás la única que sigue siendo válida, creíble, por los hombres y mujeres de buena voluntad.
Terminando esta nueva Semana Santa, podemos preguntarnos: ¿Qué ha sido y que será de la vida para nosotros que creemos haberla celebrado con unos ritos sagrados?, ¿el acostumbrado retorno a lo mismo? Hay una frase hoy de moda en algunos medios que dice: “Para quien lee un libro la vida ya no es la misma, algo cambia”. ¿Que podríamos decir nosotros, o mejor, hacer, después de haber releído hoy toda la historia sagrada, desde la Creación hasta el Señor, hasta nosotros, después de haber recordado, revivido y celebrado la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor?
Si no hay cambio, si no se vence la inercia, el tradicionalismo, el miedo, si no salimos de nuestra zona de confort, de nuestra burbuja, y ampliamos la tienda y la mirada, rompiendo límites, llegando y abrazando las periferias, lo otro, lo distinto, lo aún no vivido, si no corremos y no anunciamos con la propia vida que es posible la vida nueva, no hemos celebrado nada, no hacemos creíble la Resurrección del Señor, mostramos solo una fábula y por eso, como dice el Apóstol Pablo, seríamos los más infelices de los hombres. ¿Hum?
Martes 20 de Julio, Fiestas de San Apolinar y San Elias y de la Independencia de Colombia
“Ahí afuera están tu madre y tus hermanos” , le dijeron a Jesús, y él respondió: “No los conozco”. También hoy nos dicen a nosotros, ahí están Apolinar, Elías y la tal Independencia. Casi todos podríamos contestar como Jesús, “No los conozco”. Si empezamos por la última, la Independencia, honestamente deberíamos decir que siempre hemos sido dependientes, antaño de los chapetones, y hogaño de los gringos. Apolinar nos es un completo desconocido. No sabemos un rábano de él. Dizque fue ordenado Obispo de Rávena por San Pedro. De Elias sí se algo y me fascina el hombre. Vivió en el siglo noveno antes de Cristo, es decir, hace tres mil años, y es venerado por las tres grandes religiones monoteístas, a saber, el Judaísmo, el Cristianismo y el Islam. Se la pasó mucho tiempo en el Monte Carmelo, que desde entonces fue conocido como el Monte de Elías, así como tradicionalmente se nos considera a los sudocas el patio de atrás de los colosos del norte. Es oficialmente estimado como el Padre de nosotros, los Carmelitas,que nacimos por allá en el Carmelo en el siglo doce. Allí estaba viva la semilla que Elias había sembrado antes de ser llevado al cielo en el carro de fuego y que floreció dos mil cien años después de haber caído en tierra. No se asombren: en las pirámides de Egipto se ha encontrado miel perfectamente intacta, tan dulce como el día en que fue envasada hace más de cuatro mil años. Fue libre el man, sin pelos en la lengua como el Bautista, en quien creían había reencarnado. Era todo celo, lucha, y se le enfrentaba a cualquiera. También tuvo sus contradicciones, sus miedos, sus embarradas -era hombre- pero se reponía y seguía. Dios quiera que quienes nos gloriamos de tenerlo como Padre tengamos algo de su espíritu. Su nombre significa : “Mi Dios es Yahvé”.
Lunes 19 de Julio: Mateo 12, 3-42
“Después de todo lo que he hecho, ¿me piden un milagro? Esperen tantico”. Me acuerdo de Doña Emma, mi mamá, cuando nos decía: “Carajo, si siguen con lo vaina, esperen y verán”. Era una advertencia que nos hacía dejar el juego, o la marranería, como también decía, al menos por un rato. Después volveríamos a la carga y ella también. Por más que el Señor insistía e insistía, la gente y los mismos discípulos no acababan de entender; la gente seguía pidiendo milagros, y los discípulos buscando privilegios y pensando quién era el más importante. Después que crecimos y nos fuimos yendo, y ella también y definitivamente, llegamos a entender todo y a ponerlo en práctica, ya con los hijos, ya con quienes tenemos alguna incidencia en su formación. Sería después de la Cruz, de la muerte y la resurrección, que en un proceso largo y doloroso llegaron los discípulos y los demás seguidores a entenderlo todo. ¿Entendido?
Domingo 18 de Julio: Marcos 6, 30-34
Por eso, porque cada cosa tiene su tiempo, como veíamos ayer, no podemos absolutizar ningún logro, sino saber relativizarlo, para que la vida siga fluyendo y creciendo. Ya lo decíamos otro día, sigamos el ejemplo de las gallinas: es bueno cacarear un poco por la postura del huevo, pero no se puede estar todo el día en lo mismo porque hay que preparar el del día siguiente. Los apóstoles se fueron muy contentos con Jesús a contarle todo lo que habían hecho en su primera misión, pero les llegó el pueblo a donde habían ido a evaluar exhaustivamente. Jesús viendo que la gente estaba como ovejas sin pastor, priorizando opciones cambio el programa y se puso a enseñarles largamente. Los apóstoles quedaron medio aburridos, pero aprendieron, aunque fuera a regañadientes, que lo primero es lo primero. Buena pedagogía, ¿verdad?
Sábado 17 de Julio: Mateo 12, 14-21
La cuestión se hacía irreversible: entre más bien hacia Jesús entre los pobres y oprimidos, más crecía la rabia entre los que mandaban en medio de esa situación de injusticia que promovían y de la que gozaban a costa de la opresión y el abandono de las mayorías pobres. Fariseos a carta cabal, planearon la manera acabar con él. Prudentemente, Jesús toma distancia. ¿Para qué atizar la llama? En situaciones que no dependen de uno y que no se pueden detener, la actitud correcta es la prudencia para poder actuar hasta el máximo en medio del conflicto. Así Jesus podía seguir haciendo el bien huyendo de cualquier protagonismo, y pedía igualmente prudencia, que no se divulgara lo que hacía. No hay que buscar ser mártir, sino evitar las muertes prematuras. El momento definitivo llegará pero a su tiempo, sin adelantarlo. Llegará el momento en que unos de los mismos fariseos le digan "Márchate de aquí, porque Herodes quiere matarte”. Jesús entonces les contestará: “Vayan a decir a ese zorro que hoy y mañana expulso demonios y realizo curaciones, y al tercer día llegaré a mi término, pero tengo que seguir mi camino hoy, mañana y un poco más, porque no es correcto que un profeta sea asesinado fuera de Jerusalén." Así será, pero todo a su tiempo.
Viernes 16 de Julio, FIESTA DE LA VIRGEN DEL CARMEN. Del Evangelio
según San Juan: "Junto a la Cruz de Jesús estaba su madre, con María, la hermana de su madre, esposa de Cleofás, y María de Magdala. Jesús, al ver a la Madre y junto a ella al discípulo que más quería, dijo a la Madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo.» Después dijo al discípulo: «Ahí tienes a tu madre.» Y desde aquel momento el discípulo se la llevó a su casa." Nos hemos preparado durante nueve días para esta Fiesta grande de la Virgen del Carmen, nuestra hermana y Patrona, y hoy nos la encontramos, firme y silenciosa junto a la Cruz. Allí está, y me atrevería a decir que no solo junto sino también en la Cruz, como los médicos y las enfermeras, los empleados de los supermercados, de las farmacias, los mensajeros, los vigilantes, los que recogen nuestras basuras, los policías, las empleadas de servicio, Odila y muchos más, arriesgando, haciendo de tripas corazón, olvidando su seguridad por querer o tener que acompañar y servir, como el Cirineo. Esa es la Virgen que hoy contemplamos y que nos presenta el Carmelo como ejemplo. Si la queremos tanto, si la queremos tener en nuestra casa, busquémosla, pues, donde se encuentra: junto a la Cruz del Hijo en el Calvario, junto a la Cruz de los nuevos crucificados en nuestra historia. Allí nos la entrega Jesús como Madre, allí la recibe el discípulo amado - ¡y somos tan amados! - y la lleva a su casa, a su pequeña Iglesia Doméstica. Que ella tenga cupo en nuestro hogar y nos obtenga la bendición de su Hijo, el Hijo de Dios, nuestro Señor Jesucristo. ¡Felicidades, hermanos y hermanas! DIOS TE SALVE...SANTA MARÍA...
Jueves 15 de Julio, Último día de la Novena: Mateo 11, 28-30
¿Verdad que después de tanto tiempo en pandemia, para muchos de nosotros el yugo no ha sido tan pesado y no estamos tan cansados y agobiados? Pero podrán decir lo mismo tantos hermanos que han perdido seres muy queridos, el empleo, y se han tenido que ir acostumbrando al hambre y a la soledad? ¿Será que nosotros sí hemos ido al Señor y ellos no? ¡ Líbreme Dios de pensarlo! ¿Será que nosotros sí sabemos rezar y ellos no? ¿Será que nosotros sí somos amados y ellos no? Estoy pensando en aquel evangelio en el que los discípulos le preguntan a Jesús a propósito de un ciego de nacimiento: «Maestro, ¿quién ha pecado para que esté ciego: él o sus padres?» Y Jesús les responde: «No es por haber pecado él o sus padres, sino para que unas obras de Dios se hagan en él, y en forma clarísima." ¿Sí entendemos? Ayer les hablaba de Odila, nuestra hermana de la Familia Carmelita en Medellín. Sigue viviendo solo con una hermana enferma de cancer, continúa reciclando, y no se cansa de dar gracias a Dios por las maravillas que hace en ella como en la Virgen María. ¿Nosotros sabemos dar gracias? DIOS TE SALVE MARÍA...SANTA MARÍA...
Lunes 12 de Julio, Sexto día de la Novena: Mateo 10,34-11.1
"Asimismo, el que dé un vaso de agua fresca a uno de estos pequeños, porque es discípulo, no quedará sin recompensa: soy yo quien se lo digo.»" El Señor no quiere la guerra ni la violencia. Lo que el Señor quiere es combatir la guerra y la violencia, y eso a partir de lo que está al alcance. Fue lo que Él hizo y lo hizo todo bien: luchar contra la enfermedad, curar, perdonar, dar la mano, acoger, reprender, mostrar la misericordia de Dios, denunciar la injusticia, decir la verdad. Todo eso que estaba a su alcance y lo hacía, además de significar la esperanza de los oprimidos, de los pecadores y los pobres, era una ofensa para los que promovían con sus actitudes y acciones ese estado de injusticia. Era una guerra contra la guerra que creaba una reacción violenta, tanta, que le costó su propia vida. Es la revolución a partir de lo pequeño, de lo que está a nuestro alcance, y no a partir de la fuerza, de la represión y de las armas. Ese valor de lo pequeño lo hemos experimentado en nuestros hogares en todo este tiempo de la pandemia. Se trata, pues, de ejercerlo a partir de ahora que lo hemos redescubierto. Esa es la conversión que nos pide el creer en la Resurrección: partir el pan, compartir, dejar todo lo superfluo, ser compasivos y misericordiosos, dar ese vaso de agua, gastarnos por los otros, luchar contra la injusticia, dar la mano, meternos en los zapatos del otro y jugárnosla con esas actitudes por la utopía del mundo nuevo donde reine la justicia. Pidamos hoy por medio de María, que podamos al menos reflexionar sobre esto en nuestro hogar. DIOS TE SALVE...SANTA MARÍA...
Domingo 11 de Julio, Quinto día de la Novena: Marcos 6, 7-13
Hoy nos presenta el Evangelista Marcos la misma temática que el pasado Jueves, segundo día de la Novena, nos ofrecía el Evangelista Mateo, es decir, la importancia que tiene en la misión el llevar solo lo necesario, pero acentuando el valor de hacerlo en compañía. Lo hemos repetido muchas veces, la soledad es mala consejera. También todos hemos tenido la experiencia de los inconvenientes de llevar maletas grandes cuando viajamos. Nada más gratificante que un morral estilo scout o una pequeña maleta con rodachinas. En este tiempo de pandemia, con tanto tiempo pasado en casa con pocas personas, hemos vivido la importancia de la intimidad y el compartir, y a su vez nos hemos dado cuenta de tantas cosas que guardamos y acumulamos. Dice San Ambrosio, uno de los Santos Padres de la Iglesia por allá a finales del siglo cuarto: “Cuando alguien roba los vestidos a un hombre, decimos que es un ladrón. ¿No debemos dar el mismo nombre a quien pudiendo vestir al desnudo no lo hace? El pan que hay en tu despensa pertenece al hambriento; el abrigo que cuelga, sin usar, en tu guardarropa pertenece a quien lo necesita; los zapatos que se están estropeando en tu armario pertenecen al descalzo; el dinero que tú acumulas pertenece a los pobres”. “¿ Quieren en verdad honrar el cuerpo de Cristo? No consientan que esté desnudo. No lo honren en el templo con manteles de seda mientras afuera lo dejan pasar frío y desnudez. Porque el mismo que dijo: 'Este es mi cuerpo', y con su palabra afirmó nuestra fe, dijo también: 'Me vieron hambriento y no me dieron de comer'. Y: 'Lo que no hicieron con uno de mis hermanos más pequeños, tampoco lo hicieron conmigo'... ¿Qué le aprovecha al Señor que su mesa esté llena de vasos de oro, si Él se consume de hambre? Sacien primero su hambre y luego, con lo que les sobra, adornen también su mesa". Más claro no canta un gallo, ¿verdad? Si fuera hoy le dirían o comunista o sería un líder social más desaparecido. Miremos detenidamente nuestra casa...¿habrá muchas cosas que no nos pertenecen aunque digamos que son mías? DIOS TE SALVE MARÍA...SANTA MARÍA...
Sábado 10 de Julio, Cuarto día de la Novena: Mateo 10, 24-33
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